viernes, 27 de enero de 2017

El estrés de ligar

Que el ligar genera ansiedad lo sabemos todos. Pero hoy hablaremos de un estudio que encuentra que los niveles de cortisol, la hormona del estrés, suben al ligar.

El que suba el cortisol no es completamente malo. Pero que en los días posteriores a un encuentro tengamos malestar debido a la subida del estrés sí nos puede producir mucho más perjuicio que beneficio.


El Experimento


Unos investigadores de EEUU presentaron varias situaciones de ligue potencial a varios participantes. Buscaban las diferencias sociales, demográficas, situacionales e individuales en los niveles de cortisol.

El experimento se basaba en interacciones con posibles parejas de forma no presencial. Los participantes grababan un vídeo para presentarse a las parejas. En otro momento veían un vídeo corto de una posible pareja que, supuestamente, estaba viendo su vídeo anterior. Entonces les decían que se iban a conocer mediante un web-chat que nunca tenía lugar. Al final, los participantes recibían calabazas, aceptación o nada de nada de la posible pareja.

Resultados


Yo hubiera dicho que las calabazas son lo que peor sienta, o la ausencia de feedback, por aquello de la incertidumbre. Pero no. Cualquier respuesta, la que fuera, aumentaba los niveles de cortisol. Los niveles de cortisol no dependían de los resultados.

Sí se encontró aumento en los que veían a la posible pareja como más deseable, a sí mismos como menos deseables y eran hombres.

Así que lo que produce estrés es la propia situación, no las calabazas. Y lo que provoca el malestar en los días posteriores es el aumento del cortisol. Vale que, si hacemos algo de ejercicio extra, el cortisol baja y la experiencia no sería tan perjudicial.

También podríamos pensar que la ansiedad previa al ligue, el malestar que se sufre ante estas situaciones, puede estar provocado por el malestar que se produce en los días posteriores al encuentro por el aumento de cortisol.

Soluciones


Una posible solución para desensibilizarnos al proceso de ligue sería programar actividades para reducir el estrés en los días posteriores y eliminar parte del malestar.

Otra posible solución sería combatir el que no nos veamos deseables. Este razonamiento, el vernos no deseables, puede verse fortalecido al producirse un malestar debido al cortisol  tras los encuentros, independientemente de que nos haya sido objetivamente favorable.

Otra solución, más de ciencia ficción, aunque todo llegará, sería la estimulación eléctrica transcraneal. Otro día hablaré de ella, que es una opción cada vez más cierta a la medicación. Pues, con esta estimulación, se podría estimular alguna zona que inhiba las conductas de huida o que module la ansiedad.

Ya hay científicos que han logrado aumentar la memoria en humanos para caras con este tipo de estimulación y numerosos estudios, en animales, que consiguen modular respuestas y actitudes patológicas.

Referencias


Brunyé, T. T., Moran, J. M., Holmes, A., Mahoney, C. R., & Taylor, H. A. (2017). Non-invasive brain stimulation targeting the right fusiform gyrus selectively increases working memory for faces. Brain and Cognition, 113, 32-39. doi:10.1016/j.bandc.2017.01.006
Jaremka, L. M., & Collins, N. L. (2017). Cortisol increases in response to brief social exchanges with opposite sex partners. Biological Psychology, 124, 39-46. doi:10.1016/j.biopsycho.2017.01.001
Wscieklica, T., Silva, M. S., Lemes, J. A., Melo-Thomas, L., Céspedes, I. C., & Viana, M. B. (2017). Deep brain stimulation of the dorsal raphe inhibits avoidance and escape reactions and activates forebrain regions related to the modulation of anxiety/panic. Behavioural Brain Research, 321, 193-200. doi:10.1016/j.bbr.2016.11.054

viernes, 20 de enero de 2017

Combatir la depresión

Tras la introducción de la semana pasada, esta semana, vamos a proponer un pequeño entrenamiento para combatir la depresión desde el funcionamiento de nuestra memoria.

La semana pasada vimos que las personas con el ánimo deprimido suelen tener problemas de sobregeneralización de los recuedos. Una incapacidad real de categorizar los recuerdos como eventos concretos. Una persona que sobregeneralice no habla de su recuerdo de cuando fue este verano a una fiesta, habla de su recuerdo "ir de fiesta". Tampoco localiza temporalmente los recuerdos y algo que sucedió por la mañana es algo que sucedió durante todo el día.

viernes, 13 de enero de 2017

Memoria Autobiográfica

Este es un capítulo introductorio de la entrada de la siguiente semana, si tengo tiempo. Mi intención es hablar de un problema en la memoria característico del estado de ánimo deprimido y cómo combatir, en parte, la depresión usando un método indirecto.

Vamos a hablar en esta ocasión de la memoria autobiográfica, más concretamente de la memoria autobiográfica episódica y de la memoria autobiográfica sobregeneralizada, y de su relación con el estado de ánimo deprimido.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Musicoterapia

Más de una vez, y más de dos, me he encontrado con carteles y anuncios que pregonan terapias musicales de grupo impartidas por personas sin formación. También me he encontrado con personas que consideran la musicoterapia una pseudoterapia como la homeopatía o las flores de Bach. Pero, ¿es un bulo la musicoterapia? ¿la puede impartir cualquier persona? ¿funciona?

Hoy vamos a hacer un repaso a la evidencia científica que existe sobre la musicoterapia y a definirla un poquito. Voy a tener presente en todo momento que el que no sea perjudicial no significa que sea beneficiosa. Ir a terapias ineficaces puede estar bien para alguien que no tiene ningún problema, pero resta tiempo valiosísimo si lo que necesitamos es ayuda.


lunes, 6 de junio de 2016

Pensamiento crítico y comprensión lectora

Uno de los aspectos que más loco puede volver a unos padres es que sus hijos tengan problemas con la comprensión lectora. Para hacernos una idea de lo grave que puede ser tener problemas con un texto sólo hay que pensar que a partir de cierta edad hasta las matemáticas tienen un texto que hay que comprender para poder resolver un problema. Y que todo en el contexto educativo, desde la asignatura más simple para niños de 5 años hasta la última asignatura de un doctorado en astrofísica, está explicado con textos.

Un niño con una capacidad matemática sobresaliente, pero con una capacidad lingüística insuficiente, suspenderá matemáticas porque no entiende los problemas. Esta capacidad lectora deficiente acarreará, antes o después, una dificultad añadida en el resto de asignaturas. Nos podemos consolar con que es bueno en matemáticas o en dibujo o en música, que no importa tanto que no entienda los textos, pero sí que importa.

Hoy vamos a ver dos estrategias que se suelen proponer para mejorar la comprensión lectora y traigo un estudio que las compara. A ver qué encontramos.

lunes, 30 de mayo de 2016

Intolerancia a la incertidumbre

Hace una semana hablaba de planes alternativos. No siempre son buenos y sanos, pero siempre reducen la incertidumbre. Y reducir la incertidumbre suele ser bueno, y para los que sufren de intolerancia a la incertidumbre aún más.

La incertidumbre es esa condición en la que algo no se conoce a la perfección o correctamente. Cuando se habla de incertidumbre en psicología se suele hablar en negativo, como ausencia o carencia de algo. Se suele definir como la falta de seguridad, certeza o confianza que genera incomodidad. Cuando no sabemos si va a llover mañana, si el móvil que estamos comprando se estropeará mañana, si nos despedirán del trabajo, si seremos capaces de educar a un hijo o si hemos cerrado la puerta del coche. Podría continuar para añadir las grandes preguntas del ser humano. Pero las que me interesan son las cotidianas.

Propensión o evitación de la incertidumbre


Las personas no se dividen entre propensos o evitadores de incertidumbre, aunque haberlos haylos. A la mayoría la incertidumbre nos gusta bastante poco. Pero nuestras vidas no están marcadas por la incertidumbre. Vamos a sitios, hacemos cosas, iniciamos proyectos y la incertidumbre es algo que asumimos como parte de la vida. No todos somos así.

Hay personas que son evitadores de la incertidumbre. Tienen un estilo de pensamiento con una marcada propensión a seguir lo que ya se conoce, lo que se da por hecho y en lo que cree todo el mundo. La mayoría está aquí, por eso son la mayoría. No hace falta mucha más explicación de este grupo.

También hay personas que son propensos a la incertidumbre. Personas que gustan de buscar datos nuevos, nuevas ideas y proyectos arriesgados. Realmente conozco pocos en este grupo pero haberlos haylos. Podríamos meter aquí a todos los descubridores y a casi todos los niños.

Intolerancia a la incertidumbre


El tercer grupo podría ser un grupo de evitadores. Pero los evitadores son personas normales. Son personas con poco gusto por discutir a la autoridad o a lo que diga la mayoría. Pero no son intolerantes, no sufren psicológicamente cuando hay incertidumbre. Un evitador está a gusto replicando un experimento que se ha hecho mil veces, el intolerante no replica el experimento porque le da miedo que no salga lo que debería. Hay un matiz.

La intolerancia a la incertidumbre está vinculada a muchos trastornos psicológicos. Con sólo pensar un poco nos podemos dar cuenta de que los trastornos obsesivos compulsivos y los trastornos de ansiedad tienen un componente de intolerancia a la incertidumbre muy altos. Una persona que necesita mirar treinta veces si ha cerrado el coche o que no puede dejar de pensar con sufrimiento si lo ha cerrado o no, es un intolerante a la incertidumbre. En el mismo lugar están los que sufren ansiedad encadenando "y si": y si se ha enfadado, y si me despiden, y si nunca...

¿Pero en qué influye y qué es realmente la intolerancia a la frustración? Unas investigadoras australianas se pusieron a la tarea de atomizar la intolerancia a la frustración y a comprobar en qué comportamientos patológicos estaba presente como factor importante.

Dividieron la intolerancia en dos: Una intolerancia prospectiva (deseo de predictibilidad) y una intolerancia inhibitoria (parálisis por incertidumbre), y estudiaron cómo se asociaba con varios comportamientos patológicos: comprobaciones compulsivas, procrastinación, evitación generalizada y comportamientos de control.

Los datos mostraban que la parálisis por incertidumbre, que hace que se sea incapaz de actuar, predecía la procrastinación y las comprobaciones compulsivas. Y que el deseo de predicibilidad estaba realcionado con los trastornos de comprobaciones compulsivas.

Este estudio y otros similares señalan la importancia del tratamiento de la intolerancia a la incertidumbre en personas con trastornos obsesivos compulsivos y procrastinadores. También nos pone en alerta ante uno de los síntomas previos de un posible trastorno. Un síntoma que no parece malo, que puede parecer una pequeña excentricidad en niños o adolescentes pero que puede provocar problemas de salud.

Fuentes:


lunes, 23 de mayo de 2016

No al plan B

La incertidumbre es una de las peores sensaciones que nos pueden provocar. Hay atracciones de feria diseñadas para darnos miedo. Pero tenemos la certidumbre, la certeza, de que las atracciones de feria van a funcionar. No nos montamos si tenemos dudas. Esa certeza en que todo va a salir bien nos ayuda a hacer cosas que no haremos por peligrosas o por miedo.

Una de las formas de reducir la incertidumbre cuando hacemos un plan es tener un plan alternativo. Cuando hacemos planes para irnos de vacaciones podemos dibujar un plan B por si acaso el pueblo no nos gusta. Añadimos otro posible destino al mapa y ya podemos irnos seguros de pasarlo bien. Al planificar una ruta de senderismo podemos dibujar una ruta alternativa más larga pero menos inclinada. Incluso cuando queremos que un producto triunfe podemos tener otro en la recámara por si sale mal. Todos estos ejemplos reducen la incertidumbre y el nerviosismo al realizar un plan. Nos lanza al monte, a visitar un pueblo o a vender un nuevo producto.

Pero no voy a hablar de la incertidumbre. Voy a hablar del Plan B, del plan alternativo. Imaginemos qué pasa si no hay plan alternativo cuando llegamos a un pueblo. Buscaremos actividades relativamente relacionadas con el plan original. Si tenemos un plan alternativo abandonaremos más rápidamente el plan original y nos cambiaremos de pueblo. Lo que hemos logrado es aumentar la respuesta negativa a un evento que no tenía porqué ser tan molesto.

Imaginemos la ruta de senderismo. Pies cansados, sudor, dolor de rodillas. ¿Había otro camino? Tenemos la discusión casi asegurada elijamos el que elijamos. Al que le parezca larga la ruta larga y empinada la ruta corta se enzarzarán en una lucha sin cuartel. Todo porque al haber un plan alternativo no hay ningún compromiso en seguir el primer plan.

¿Y el producto? Cuando hay un plan alternativo una parte de la empresa estará deseando que algo salga mal para destacar. ¿De verdad es bueno tener un plan alternativo?

Unos investigadores de EEUU encontraron que tener un plan alternativo reduce la incomodidad de la incertidumbre. Pero que tiene efectos negativos. Los principales efectos eran que los que tenían un plan alternativo trabajaban peor que los que no y que trabajaban aún peor si no les gustaba el plan principal.

¿Qué hacemos cuando tengamos que planificar? Si es una cuestión corporativa habría que ocultar la existencia de planes alternativos. En el plano personal no hay que tener un plan principal que le guste a unos y uno alternativo que le guste a otros, todos deben estar de acuerdo en llevar a cabo el plan principal antes de tener uno alternativo. Si el plan alternativo ya nace como un reproche el mal rato está servido, mira que te lo dije.


Fuentes:


martes, 17 de mayo de 2016

Hazme un favor

Hacer peticiones, pedir favores, es una de las habilidades sociales más difíciles de aprender. Hay gente experta en hacer peticiones, pero la mayoría es experta en no hacerlo.

Podríamos dibujar una línea desde la petición más pequeña hasta la más gorda que se nos ocurra. En las pequeñas podríamos poner peticiones a personas conocidas del tipo: aguántame el paraguas mientras me cierro el abrigo, o acércame el salero, o déjame el coche. Las grandes podrían ser, por no variar, pedirle a un desconocido que te aguante el paraguas mientras te cierras el abrigo, o pedirle a alguien desconocido más alto que tú que te coja una caja en un supermercado, o hacer autostop.

domingo, 15 de mayo de 2016

Pornografía y masturbación

Cuando uno toca estos temas se siente tentado a disculparse de antemano por si dice alguna barbaridad y alguien se escandaliza. Vivimos en una época de cambios en la que todos tenemos cierta vida interior pero no podemos hablar de ella.

Que conste que yo no me invento nada. Cuenta la leyenda que en Canadá buscaron hacer un estudio psicológico con varones. Un grupo que sí se masturbaba frente a otro que no. El estudio se suspendió porque no había ninguno que no.

Pero no voy a hablar de si es bueno o malo. Tampoco de si suben las hormonas, los triglicéridos y baja el azúcar. Vamos a ver curiosidades y paradojas asociadas a la masturbación y a la pornografía.

miércoles, 11 de mayo de 2016

No me lo digas, cuéntamelo

Hace poco leí un cómic, Logicomix, que contaba parte de la historia de Bertrand Russell (filósofo y matemático). Es un cómic muy interesante sobre el fundamento de las matemáticas modernas. Un tema muy duro y que jamás me ha interesado, pero el cómic me gustó y lo disfruté.

También leí hace poco tiempo La cuchara menguante. Es una serie de relatos que nos cuenta el descubrimiento de los elementos químicos de la tabla periódica. Otro tema que nunca me ha interesado, pero que no impidió que el libro me encantara y lo disfrutara.

En el colegio y en el instituto no se me daban mal las matemáticas, tampoco bien. Eran algo que estaba ahí y nunca me propuse aprender nada de matemáticas por gusto. ¿Qué hacía yo leyendo un libro sobre los fundamentos de las matemáticas?

La física o la química no eran mis platos favoritos. Y el libro de La Cuchara Menguante habla, mucho, de capas de electrones y otros fenómenos que en el instutito me parecían el cúlmen de la tortura académica. ¿Y cómo he podido disfrutar un libro sobre química?

La respuesta a ambas preguntas es sencillísima. En ambos libros me han contado una historia. Me han narrado los fundamentos de las matemáticas y cómo los electrones iban dando saltos por los átomos siendo perseguidos por un ejército de químicos.

lunes, 9 de mayo de 2016

Actividades extraescolares

Hace unos días hablaba de que casi cualquier actividad extralaboral que hagamos, mientras sea novedosa y nos obligue a aprender algo nuevo nos protege de los efectos negativos del estrés. Por aquí estaba.

El efecto, decía, se debe al crecimiento de neuronas que se da cuando aprendemos algo nuevo. ¿Pero, y los niños? Tienen cerebros en crecimiento constante y lo están aprendiendo todo de nuevas. Son niños, llevan poco tiempo aquí y no saben cómo funciona nada (tablets aparte). ¿Tiene algún efecto positivo el meterlos en ballet, tenis, música?

sábado, 7 de mayo de 2016

¿Quién llega antes?

Vamos a explicar las dos formas principales de orientarnos. Al menos son las dos formas que los psicólogos más estudian en los laboratorios. Y las voy a explicar recurriendo a dos estudios y suponiendo que lo que dicen en ambos estudios se puede aplicar al mundo real.

No me gusta hacer suposiciones, pero hoy me toca hacerlas. Imaginemos que tenemos un buen montón de taxistas, hombres y mujeres. Y les pedimos que vayan desde un punto de la ciudad a otro, un camino fácil, pero en una ciudad que no conocen aunque miran un mapa antes de salir. ¿Quién llega antes?

miércoles, 4 de mayo de 2016

Conciertos anti-estrés

Combatir es el estrés es una de las prioridades de la sociedad actual. Es normal, porque todo se vive de forma que nos desgasta emocionalmente. El trabajo, la familia, la falta de tiempo, las prisas.Incluso hay errores y mitos que empeoran nuestra resistencia al estrés.

Uno de los mitos es que las emociones negativas hay que liberarlas o conducen a traumas y problemas lo más gordos que se nos pueda ocurrir. Lo cierto es que las personas que buscan actividades catárticas, de las de romper platos o terapias del grito, muestran más infelicidad que los que esperan a que se les pase el enfado. Mantienen el enfado y el malestar durante el tiempo que haga falta hasta que puedan romper un plato, gritar, aporrear un saco. Sí que salen más relajados, pero a costa de mantener el nivel de malestar hasta que pueden liberarlo.

martes, 3 de mayo de 2016

Sacudirse la ansiedad

 Voy a decir lo que digo siempre del estrés. No significa ansiedad, significa desgaste. Por tener ansiedad, hoy, no pasa nada. La ansiedad no es algo malo y nos puede servir para que evitemos un daño o un mal.

Pero tener ansiedad las 24 horas del día, tener un trabajo que es una fuente constante de problemas o una familia que no para de gritar, sí es estresante. Es como una lima o un papel de lija que pasa una y otra vez por nuestras emociones, hasta dejarnos estresados, desgastados.

lunes, 2 de mayo de 2016

Deprimido? Haz algo de ejercicio

¿Algo, sólo algo? Pues sí.

Cuando alguien tiene un problema de ánimo todo el mundo opina (todos tenemos como mínimo una opinión), que debe hacer deporte. Que debe cansarse. Al parecer está demostradísimo que cuanto más cansado termines de hacer deporte más lejos se va el estado de ánimo decaído.

domingo, 1 de mayo de 2016

Matemáticas por ordenador

Enseñar matemáticas a los niños puede ser doloroso para los padres, para los profesores y más aún para los niños. Eso convierte la enseñanza de las matemáticas en uno de los grandes filones de la investigación educativa.

Una de las formas que se suelen escoger para reforzar las matemáticas es el poner cientos de miles de ejercicios. Una vez enterrado el niño en papel, y tras terminar las decenas de problemas, el niño tiene que esperar a volver al colegio para corregirlos, o esperar a que un progenitor o hermano mayor los corrija. Repite conmigo: ¡Mal!

viernes, 29 de abril de 2016

Mindfulness

El mindfulness es una nueva técnica en danza en el mundo de la psicología que parece estar teniendo mucho éxito para tratar multitud de problemas. Hay mucho escrito a favor de utilizarlo en problemas de estrés laboral, bienestar, depresión. Parece la nueva panacea. Ojalá lo fuera.

¿Qué es el mindfulness? Lo podemos traducir por atención plena, estar atento. Y se pretende que esa atención esté presente en todo momento, no sólo cuando hacemos la meditación de atención plena.



El principal problema para la práctica de la atención plena o de la meditación es que a la mente le gusta distraerse. Se agarra a cosas que suceden en el pasado, se pone a planificar, a contar facturas. Y lo normal para distraernos es usar los sentidos, mirar la tele, jugar con la consola... Nuestra mente es una buscadora de entretenimientos y lo que pretendemos con la atención plena es fijarnos en nosotros mismos para aprender cómo somos y cómo tenemos que tratarnos a nosotros mismos.

¿Qué es la meditación? Bueno, la meditación no es atención plena. La meditación se basa en intentar vaciar la mente, lo contrario de la atención plena. Pero no es nada malo, la mente suele estar llena de cosas, muchas veces de nada bueno, y la meditación puede ayudar a mucha gente frenando pensamientos destructivos.

Cuando se aprende a meditar (muy a groso modo), lo que aprendemos es a escupir mentalmente lejos los problemas y todo aquello que nos molesta o nos altera. En la atención plena lo que hacemos es llenar la mente de nosotros mismos, nos fijamos en nuestra respiración, nuestra postura, nuestro comportamiento, lo que nos ha sucedido, lo que nos molesta y lo que nos agrada, etc. y lo que hacemos es no juzgarnos. Que nos enfadamos por la mañana con un compañero, pues bien, te fijas en cómo fue, sin buscar culpables, sólo mirándolo. Si fue desagradable, cómo se llegó a la situación, sin culpables y sin poner etiquetas de bueno o malo. Lo que hay que escupir son los juicios que hacemos de nosotros mismos y de los demás.

Lo que se pretende con el entrenamiento en atención plena es que sepamos en todo momento dónde estamos y hacia dónde vamos. Que sepamos que un inicio de una conversación puede llevarnos al enfado y evitarlo. Que seamos conscientes de nuestras limitaciones sin sentir ningún tipo de vergüenza. Se pretende que aprendamos a reaccionar a nuestro entorno teniendo el control, para reducir el estrés y generar calma.

Como todo es muy complicado, unos investigadores de la India, buscaron la conexión entre bienestar, autoestima, ansiedad, depresión y mindfulness. Lo que encontraron es que para llegar desde mindfulness al bienestar y mejorar la depresión o la ansiedad había que pasar por la autoestima.

Los mismos señores, en otro estudio, encontraron que los que practicaban mindfulness tenían mayor bienestar y autoestima. Y sólo los que tenían la autoestima alta, al usar mindfulness, mejoraban sus muestras de afecto en sus relaciones, aumentaban su bienestar.

Una de las profesiones más emocionalmente duras es la de los que se dedican a los cuidados paliativos. Son profesionales, médicos, enfermeras, celadores, etc, que cuidan a las personas que van morir pronto. Cuidados paliativos son aquellos que se dan a los pacientes que no responden a los curativos. Como podemos imaginar es un trabajo duro. Los profesionales suelen tener estrés postraumático, estrés normal, angustia y burnout. Es normal, los humanos estamos fabricados de serie para tener empatía (otro día hablo de esto) y teniendo empatía por sus pacientes y por los familiares es un sufrir sin fin.

Unos investigadores de Chicago desarrollaron un estudio piloto con profesionales de cuidados paliativos y atención plena. Buscaban comprobar si podían reducir los niveles de desgaste que sufrían estos profesionales. Lo que encontraron fue que los que participaron en el entrenamiento reducían sus niveles de angustia, depresión y estrés. También evitaban menos tener empatía por los pacientes.

Puede que el mecanismo que haga funcionar la atención plena sea el observarnos desapasionadamente, lo que hace que el peso emocional de una vivencia disminuya. Lo mismo es otra cosa. Pero lo que queda claro es que unas sesiones de atención plena no le vienen mal a nadie.

miércoles, 27 de abril de 2016

Dinero en la palma

Hoy la cosa va de curiosidades del márketing. Curiosidades que pueden ayudar a decidir mejor porque nos inmunizan. O a vender algo mejor, si el cliente no es inmune.

Hoy se hablará del poder oculto de las palmeras en el márketing. ¿Hay un poder oculto en las palmeras?

Primero ¿qué es el márketing? La mercadotecnia o márketing, es el todo lo que ayuda a vender un producto. Desde su color al paquete en el que va envuelto, la publicidad en los buzones, la simpatía del comercial... Todo lo que no es valor real del producto podría ser márketing. El que una escoba barra bien no vende escobas, porque el resto de vendedores usan márketing para llegar al público y distraer la atención del valor real de la escoba, que es que barra sin levantar polvo (como mínimo).

Quiero dejar muy claro que tengo un gran respeto al márketing porque es una parte de la psicología aplicada que exige resultados a los que trabajan en ella (no digo más porque, lo mismo, me cuelgan). Lo que no impide que considere al márketing la psicología del mal, ya que es una ciencia que tiene su objeto en beneficiar a alguien a costa de los demás. Pintada así parece lo peor del mundo, pero sólo es una herramienta que hay que usar para poder atravesar las barreras que pone un cliente para comprar algo nuevo. Que, a veces, nos hace la vida más fácil.

Para empezar hay que convencer de que es necesario, porque, muchas veces, no se sabe que la vida mejorará por tener un objeto que nos libera de un montón de tareas y nos resistimos. O al revés, no es necesario pero se prentende crear la necesidad, aunque sea un producto que usaremos una vez al año o menos.

Para continuar, el porqué este es mejor que el que vale la mitad. Que es mejor que el viejo que ya se tiene. O al revés, convencer de que el más barato es peor o que el viejo es peor. La forma más simple es añadirle estatus al producto y que sea algo que lleve alguien con dinero. Cuando alguien se compra un coche nuevo todos los de su cículo social desean comprarse un coche nuevo, a ser posible más caro que el anterior. Unos se comprarán el más barato añadiendo valor a los razonamientos para su decisión y otros el más caro porque mola más. Y lo caro mola más, siempre.

¿Y cómo hacemos para que algo parezca que vale más, valiendo lo mismo? Bien, en lo que respecta a pisos, añadiendo palmeras.

Unos investigadores israelíes encontraron que cuando una persona valora un vecindario que tiene árboles de hojas alargadas (palmeras), lo considera más caro que si tiene árboles de hojas redondeadas. También encontraron que se veían más seguros y que las casas parecían más caras cuando había palmeras. Aún más si estaban rodeadas de palmeras. Si alguien piensa que es porque allí, en Israel, sólo hay palmeras, que sepa que comprobaron sus datos con gente de más culturas y regiones.

Conclusiones. ¿Quieres alquilar o vender tu piso por más dinero? Planta una maceta con una palmera en el salón, y quita las plantas de hoja redonda. ¿Te parece bonito y barato un piso? ¿Tenía palmeras cerca?

martes, 26 de abril de 2016

Entrenamientos para la memoria...

Hay miles, cientos de miles, de juegos online y offline que sirven (dicen) para fortalecer la memoria y para aumentar el rendimiento mental. Algún día me aburriré de decir que ese tipo de habilidad que se aprende y se entrena es demasiado específica y que no sirve para lo que nos dice el vendedor. ¿Pero es malo? ¿Busco al programador y le arreo un par de azotes por mentiroso?

lunes, 25 de abril de 2016

Cómo enseñar y aprender normas (y II)



La forma de aprender más poderosa y temible que existe es el aprendizaje por observación. Se aprende mejor y más profundamente cuando se observa a otra persona haciendo algo. Los niños aprenden de los otros niños a decir palabrotas y a jugar durante la comida (los adultos son más serios, dicen), hacer gárgaras con refrescos, sorber sopa... Y puede que sea cierto que "el niño es bueno, pero se junta con unos niños que le enseñan a..."

Mi pobre post anterior, el de cómo dar instrucciones o enseñar reglas, si lo juntamos a lo que acabamos de decir, resulta claro y obvio que en cuanto los niños se relacionen con otros niños dará igual lo que les hayan dicho. Y mi post lo podemos olvidar si nadie hace lo que se le ha dicho que haga.